Y miramos el mismo mar, pisamos la misma arena, le hablamos a la misma gente, pero nada es igual porque vivimos en un mundo paralelo
El Gesto
martes, 30 de septiembre de 2014
martes, 7 de agosto de 2012
El ánimo de un pez
El alma quiere salir ser vista abandonar el cuerpo, su carga, pero ella no conoce nada más fuera de esta estructura física en la que fue instalada. planea a través de ejercicios mentales transportarse a otros cuerpos menos complejos cansada de pensar, de hacerse la vida más complicada busca opciones más sencillas de vida, ser una planta, una piedra o una silla ¿cómo sería ver el mundo a través del cristal de una pecera? comida oxigeno que más necesita una vista de 360º lo más importante quien habla del estado de ánimo de un pez.
sábado, 19 de marzo de 2011
EMPACADOS AL VACÍO
no estoy hermeticamente cerrada
pero guardo al vacío algunos pensamientos
no es verguenza
amo lo políticamente correcto
¡ay! si supieras las cosas que pienso
las ganas que me dan de golpearte cuando me hablas de dios
las palabras que callo son veneno
sabe amarga mi boca cuando las contengo
¡te odio! ¡te amo!
¡cállate, no me importa!
frases que se agolpan detras de mis dientes
¿solo yo pienso estas cosas o todos tienen
pensamientos empacados al vacio?
miércoles, 23 de febrero de 2011
1
cierro los ojos y corro, el riudo de mis pasos evita que escuche mis pensamientos, he logrado mi cometido. se que si quiero sobrevivir al día de mañana debo evitar pensar, eliminar los tiempos muertos en los que tu estas en primer plano en mi mente.
jueves, 16 de diciembre de 2010
El alma grita, pero no tiene quien la escuche, el alma desaparece
¡Oh Sucre inmarcesible!
¡Oh gloria inmarcesible!... las izadas de bandera siempre es un evento esperado entre los estudiantes , recibir un poco de sol a cambio de no ver una hora de clase, trueque que resulta beneficioso solo para los docentes por profesión y no por vocación, consientes que una clase no celebrada es igualmente bien pagada. Las voces que entonan el himno son pocas y opacadas por un LP que ha prestado sus servicios desde antes de que sexto de bachillerato pasara a ser renombrado once. El himno nacional no era de nuestras preferencias, tanto por cuestiones musicales como por motivos gramaticales, resulta más fácil aprenderse el himno de Sucre que el de Colombia. ¡Oh gloria inmarcesible!, ¿qué es INMARCESIBLE? ¡Patria Colombiana! Es mucho más sencillo. En el colegio crecimos cantándole a Sucre que era lo más lindo de tu cielo ¿Oh Colombia inmarcesible O inaccesible? Teníamos el mar cerca a una hora pero la economía solo nos permitía un viaje el primero de enero o en semana santa, solo un día mientras los cachacos colonizaban nuestras playas en vacaciones; conocimos tu geografía porque vivimos entre lo Montes de María y la sabanas, entre los muchachos zurdos y diestros pero en realidad nunca la recorrimos. Los abuelos también nos hablaban de esas regiones mágicas donde habitaba el espíritu del Mohan, a las que llevaban el ganado a mejores pastos, La Cienaga, esa que se popularizaba cada año por las inundaciones que las administraciones regionales trataban de evitar con placebos y curitas Band-aid.
Los mayores dicen que desde que en las escuelas no se enseña el Manual de Urbanidad Carreño la gente se ha echado a perder, ya no hay respeto por nada ni por nadie, nos identificamos más con el porro del 20 de Enero que con los símbolos patrios, ¿pero como no, hombre? De eso bueno no dan tanto, esos himnos son puras utopías. Mientras cantaba que en Sucre todo era armonía y paz recordaba lo que me repetía mi mamá al darme las buenas noches, “si escuchas una explosión métete debajo de la cama”. Vivíamos en medio de dos fuerzas, una de vieja guardia, y una nueva fuerza igualmente oscura y dañina, en ambos casos remedios que resultaron peores que todas las enfermedades que nos agobiaban. Ya no se puede decir como mi bisabuelo: “¡viva el partido Liberal!¡viva el partido Conservador!” porque siempre hay un nuevo grupo de muchachos que nos hará callar, tal vez esa sea la mejor solución callar y seguiremos callando porque si hablamos perdemos lo único importante que tenemos, La vida, aunque deberíamos pensar si estamos viviendo o si en realidad vivimos en el limbo como afirmaba el filósofo del vallenato, Kaleb Morales.
Pese a que estamos en un periodo de seguridad democrática hay tardes en la que siento miedo, tardes como esas en las que escuchaba hablar a mis familiares sobre masacres y burros bombas, cosas que sucedían a menos de treinta kilómetros de distancia, que yo asumía como si fuera uno. En las noches tenia pesadilla en las que veía aun grupo de bestias jugando fútbol con mi cabeza o que me degollaban, como nos contó una señora del monte a mi padre y a mí que habían hecho con sus hijos y esposo hacía apenas una hora. La violencia aunque tenga un mismo origen siempre nos afecta individualmente, por eso la reparación a las victimas nunca es completa. Esa viuda recibió casi cincuenta millones de pesos, el gobierno le dio un dinero para el que no estaba preparada y al año no tenía un peso, no tenía marido ni hijos. En esos días el miedo crecía como la marea, cada vez más a medida que se hacia de noche, cuando amanecía volvíamos a la vida. En esos días cantar el himno no tenia ningún sentido, este hablaba de un lugar ajeno al que vivíamos. Nunca acertamos el día ni la hora en la que bajaríamos al infierno, y como esta guerra es una farsa, bueno en realidad un farsa trágica, la primera vez que sentí la violencia fue mientras celebrábamos el triunfo de la selección Colombia en la copa América, porque aun cuando antes había escuchado los pasos acercarse no le había visto la cara, es que la violencia es como el carnaval, quien lo vive es quien lo sufre.
El sol cada vez se hace más fuerte, se necesita un espíritu estoico para cantarle a esta tierra mía, “por ti he gozado y padecido tanto como lengua mortal decir no pudo”[1] y de esta lengua que es tu lengua solo brotan palabra de amor disfrazadas de odio que llevan como acento el dolor y por punto final una bala. Nos gustaba cantarle a Sucre porque… en realidad no se que gusto le teniamos a ese ejercicio de idealismo exacerbado. Hoy canto el himno, pero ya no con la mirada que se le tiene a ese primer amor al que todo se lo vemos bonito, ahora soy escéptica ante su presente y su futuro, aun más ante su pasado que está lleno de corrupción, muerte, mentiras y verdades a medias. No se quien tiene la razón y si se justifica llamar inocente a ese que paga para proteger su vida a costa de las de cientos de sus coterráneos, eso se deja para las películas gringas en las que todo un ejercito muere para salvar al más digno, ¿hay que preguntarse que tan justo es aquel que permite que muchas personas mueren para salvar una vida? creo que nadie es tan perfecto para eso.
Me duele Sucre porque mi familia ayudo a elegir a esos que hoy están en la cárcel y que se han perpetuado en el poder por más de quince años, no puedo afirmar si son culpables o no, lo que si puedo decir, es que confío en el viejo refrán popular: cuando el río suena piedras lleva, y estas si que han hecho ruido. Este senador converso del M-19 creyó hacernos un favor al destapar los nexos entre los políticos de vieja guardia y los muchachos de extrema derecha, se equivocó, si lo que buscaba detrás de sus buenas intenciones era una jugada política en pro de conseguir votos, nuevamente se equivocó, en esta parte del mundo no lo quieren, que se vaya con su música a otra parte. Hacerle frente a un problema como es el de la parapolítica debe salir de la entrañas del pueblo como repudio a toda una vida de atraso e injusticia, y no debe usarse como arma política en contra de otro candidato porque tienden a haber suspicacias y desconfianza. Hoy todavía no sabemos si a los que elegimos son culpables o inocente, o tal vez estén en ese punto medio que es pecar por omisión, aunque esto para mí también es síntoma de culpabilidad. Lo que si se es que significa Inmarcesible: Eterno, Duradero, Inmortal…SUCRE.
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